🔴 Costa Rica tras los elefantes blancos de Rodrigo Chaves
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Costa Rica tras los elefantes blancos de Rodrigo Chaves
✍️ Dr. Efraín Medrano
AFERRADOS A UN ESTROPICIO
Costa Rica vive hoy entre “elefantes” y fantasías de poder.
Durante décadas, el país construyó una narrativa sólida: una democracia prudente, sin ejército, respetuosa del derecho internacional, capaz de mantenerse firme sin arrodillarse ante ninguna potencia. Ese era su activo estratégico. Ese era su verdadero poder.
Hoy esa Costa Rica ya no existe. El gobierno de Rodrigo Chaves decidió romper con esa tradición y hacer lo contrario de lo que durante años fue doctrina de Estado: tomar partido en los “pleitos entre elefantes”.
Los “elefantes blancos”
Los “elefantes blancos” a los que Rodrigo Chaves aludía en sus discursos de campaña, como símbolos de los excesos y vicios que prometió combatir, hoy se han convertido en la antítesis de su gestión en política internacional. Lo que en campaña se presentó como compromiso con la nación, en el ejercicio del poder se tradujo en una traición a los principios fundamentales de la política de Estado que durante 175 años fueron estandarte del país centroamericano: la democracia y la neutralidad, ejemplo en la región.
Costa Rica, que antes se enorgullecía de su independencia diplomática y de su capacidad para mantenerse al margen de los pleitos entre potencias, ahora se coloca voluntariamente bajo el peso de alianzas costosas y poco útiles. En lugar de fortalecer su activo estratégico —la credibilidad internacional y la diversificación de relaciones— se expone a riesgos desproporcionados, hipotecando autonomía y debilitando su posición económica y política en el tablero global.
Retórica sin retorno económico
El alineamiento con Washington ha sido frontal y dependiente:
– Aceptación de deportados expulsados por Estados Unidos.
– Respaldo a esquemas de seguridad diseñados fuera de la región.
– Exclusión de empresas chinas en sectores estratégicos.
– Ruptura de vínculos con Cuba.
Todo presentado como “cercanía privilegiada”.
Pero en geopolítica, la retórica no paga facturas. Costa Rica sigue enfrentando aranceles, presiones comerciales y amenazas que golpean su competitividad. El “trato especial” nunca llegó.
El contraste regional: Bukele y la ejecución del poder
Mientras tanto, Nayib Bukele, pese a críticas por nepotismo y violaciones de derechos humanos, ha sabido convertir su alineamiento en beneficios concretos: acceso, legitimación y acuerdos específicos. El caso Bukele demuestra que incluso modelos cuestionados pueden obtener réditos, mientras Costa Rica queda atrapada en concesiones sin retorno.
La visita de Kristi Noem
Un episodio revelador fue la visita de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, recibida por Rodrigo Chaves como símbolo de cercanía con Washington. En realidad, fue un gesto de subordinación diplomática: foto oficial sin beneficios tangibles en comercio o cooperación.
El costo estructural: China y la Unión Europea
El deterioro no es solo bilateral, es estructural.
– Con China, las decisiones en 5G y la exclusión de Huawei dañaron una relación que en la última década aportó inversiones en infraestructura y energía, además de un mercado creciente para exportaciones agrícolas y tecnológicas.
– Con la Unión Europea, el margen diplomático se reduce y la confianza se erosiona.
– En la región, Costa Rica pasó de ser un actor flexible a uno predecible.
Y en geopolítica, ser predecible es ser débil.
Dependencia y pérdida de autonomía
Un país pequeño no se fortalece repitiendo consignas de un gigante. Se fortalece diversificando riesgos. Hoy ocurre lo contrario: Costa Rica apuesta su margen de maniobra a un solo eje de poder, depende del humor político de Washington y paga el costo en silencio: aranceles, concesiones, pérdida de autonomía. Todo sin retorno proporcional.
La relación con Estados Unidos —más de 175 años— ha sido históricamente beneficiosa. Pero una alianza no es subordinación. Ser aliado no implica ser sumiso. Ser cercano no implica renunciar a soberanía estratégica.
El error central del modelo actua
l es confundir alineamiento con dependencia.
Costa Rica no necesita fantasías de poder prestado. Necesita recuperar su activo más valioso: su equilibrio. Porque cuando un país pequeño se coloca debajo de un elefante, no importa de qué lado esté: siempre corre el riesgo de ser aplastado.
Esto es TIC TAC – CUENTA REGRESIVA con el Dr. Efrain Medrano

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